Cuando alguien dice "drenaje linfático" mucha gente piensa en un masaje de spa. Y sí, existe ese masaje, pero el drenaje linfático en realidad pasa en tu cuerpo todos los días, tú lo hagas o no. Lo que sí puedes hacer es darle condiciones para que trabaje mejor. Aquí te contamos cómo, con cosas que puedes hacer en casa y con lo que la tradición ha usado por generaciones.
En resumen
- Tu sistema linfático se mueve con tus músculos y tu respiración, así que el movimiento es lo primero.
- El automasaje linfático es suave, lento y siempre en dirección al corazón. No tiene que doler.
- Tomar agua repartida y comer menos sal ayudan a que tu cuerpo no guarde líquido de más.
- Plantas como el jengibre, el palo negro y el trique tienen uso tradicional para apoyar la circulación y la digestión.
Primero lo primero: ¿qué significa drenar?
El sistema linfático recoge el líquido que se queda entre tus células y lo regresa a la sangre. Como no tiene un corazón que lo empuje, depende de ti: de que camines, de que respires profundo y de que no pases todo el día en la misma postura. "Drenaje linfático natural" es, en pocas palabras, todo lo que le facilita ese trabajo.
1. Movimiento: el masaje que te das sin darte cuenta
Cada vez que contraes un músculo, aprietas los vasos linfáticos que pasan cerca y el líquido avanza. Por eso caminar es de lo mejor que puedes hacer. Algunas ideas fáciles:
- Caminar 20 o 30 minutos al día, aunque sea en dos partes.
- Puntas de pie: sube y baja los talones veinte veces mientras se calienta el café.
- Nadar o hacer aquaeróbics: el agua hace una presión suave sobre tus piernas.
- Bailar en la sala. Neta, cuenta.
- Estiramientos y yoga suave, sobre todo posturas con las piernas arriba.
Respiración profunda
Siéntate derecha, pon una mano en la panza y respira por la nariz inflando el abdomen, cuenta hasta cuatro. Suelta el aire lento por la boca, cuenta hasta seis. Haz cinco respiraciones así, dos o tres veces al día. El movimiento del diafragma ayuda a que la linfa suba hacia el pecho.
2. Automasaje linfático en casa
El masaje linfático no se parece a un masaje de contractura. Es suave, casi como acariciar la piel, porque los vasos linfáticos están muy cerca de la superficie. Una rutina sencilla de 10 minutos:
- Cuello: con las yemas de los dedos, haz círculos suaves arriba de las clavículas, diez veces. Ahí desemboca la linfa.
- Abdomen: con la mano plana, haz círculos lentos alrededor del ombligo en el sentido de las manecillas del reloj.
- Ingles: presiones suaves y rítmicas en el pliegue de la ingle.
- Muslos: desliza las manos desde la rodilla hacia la ingle.
- Pantorrillas: desde el tobillo hacia la rodilla, siempre hacia arriba.
Si tienes alguna condición de salud, venas varicosas marcadas, una infección o estás embarazada, pregunta primero a tu médico. Y si quieres un masaje profesional, busca a alguien con formación específica en drenaje linfático manual.
3. Agua y comida
No hay alimento mágico, pero sí hay costumbres que ayudan:
- Toma agua desde la mañana y repártela en el día.
- Prepara agua fresca sin azúcar con pepino, limón o jamaica.
- Come frutas y verduras con potasio: plátano, papaya, aguacate, jitomate, espinaca.
- Baja los empaquetados con mucho sodio.
Si quieres revisar qué te está haciendo retener, tenemos una guía con 9 causas comunes de la retención de líquidos.
4. Plantas: lo que dice la tradición
En muchas culturas se han usado plantas para acompañar la circulación y la digestión. Es importante decirlo claro: hablamos de uso tradicional, no de tratamientos médicos.
Jengibre
Una raíz que en México conocemos bien, en té o en agua. Se ha usado durante siglos en distintas tradiciones para apoyar la digestión y la circulación, y para dar sensación de calor.
Palo negro
Un arbusto de los bosques del sur de Chile (Leptocarpha rivularis), que tradicionalmente se toma en infusión.
Trique
Una hierba de la Patagonia (Libertia sessiliflora) que se ha usado en té para acompañar la digestión.
Pimienta negra
Aporta piperina, que se usa en suplementos porque favorece que el cuerpo aproveche mejor otros extractos.
Estas cuatro plantas son justo las que juntamos en las gotas de drenaje linfático Vitalia. Se toman 2 ml (unas 20 gotas) dos veces al día en un vaso de agua al tiempo o tibia. Puedes ver todas las versiones, incluida la de piernas y la de hombre, en la colección de drenaje linfático.
Cuándo ver a un médico
- Se te hincha una sola pierna, sobre todo si está caliente, roja o te duele.
- La hinchazón aparece de golpe o viene con falta de aire, dolor en el pecho o tos.
- Estás embarazada y notas hinchazón repentina en cara, manos o pies.
- Al apretar la piel con el dedo se queda marcado un hoyito que tarda en irse.
- La hinchazón no se va con descanso, dura varias semanas o va a más.
Preguntas frecuentes
¿El drenaje linfático tiene que doler?
No. El masaje linfático es suave. Si duele, estás apretando de más. La presión tiene que ser ligera, como si movieras la piel y no el músculo.
¿Cada cuánto puedo hacer el automasaje?
Puedes hacerlo a diario, unos diez minutos, por ejemplo después de bañarte o antes de dormir. Si tienes alguna condición de salud, pregúntale antes a tu médico.
¿Puedo tomar las gotas y hacer masaje al mismo tiempo?
Sí. Las gotas son un suplemento alimenticio y se pueden sumar a tu rutina de masaje, movimiento y agua. Si estás embarazada, lactando o tomas medicamentos, platícalo con tu médico.
Las plantas de la tradición, en tu vaso de agua
Jengibre, palo negro, trique y pimienta negra en gotas, mañana y noche.
Conoce las gotas VitaliaEste producto no es un medicamento. El consumo de este producto es responsabilidad de quien lo recomienda y de quien lo usa. Este artículo es informativo y no sustituye la consulta con un profesional de la salud.